sushi take away barcelona

La evolución del sushi take away

Hoy en día podemos hablar de sushi take away en Barcelona y la gran mayoría de gente sabe a lo que nos refereimos. Lo que conocemos hoy como comida para llevar o “take away” está muy normalizado en la sociedad, pero la historia de esta tendencia se puede remontar a la época romana y griega, cuando existían puestos ambulantes en los que se ofrecía pan con pasas o guisantes mientras se contemplaba la batalla de gladiadores luchando por su supervivencia en el circo.

Lo cierto es que durante las épocas posteriores, como en la Edad Media, a pesar de existir los puestos ambulantes, se asociaban con comida en malas condiciones, hecho que posteriormente cambió cuando se prohibió durante el Siglo XVIII en Nueva York la venta ambulante, aunque se continuaban vendiendo en la calle frutas, pasteles y frutos secos.

Pero el gran apogeo de la tendencia del take away, como el caso del sushi take away en Barcelona, se debe con el cambió que impulsó tanto a nivel social como económica la Revolución Industrial a principios del siglo XX. Especialmente a partir de que en los años 40, una marca de comida americana empezó a introducir el take away hasta llevarlo al punto de no ser necesario salir del coche para adquirir la comida.

A todos, viendo esta historia, nos vienen a la cabeza miles de tipos de comida rápida o fast food, pero lo cierto es que la tendencia está cambiando y cada vez más están apareciendo cadenas de alimentos o comidas para llevar que no solo se caracterizan por ser más saludables y pensando en una dieta sana, sino que también permiten acceder a la cocina asiática y no solo a la dieta mediterránea, por ejemplo.

Koenso, tu sushi take away en Barcelona

De hecho, es posible empezar a ver el sushi take away en Barcelona, a través de franquicias como Koenso, en las que la base de la comida asiática sirve como excusa para ofrecer un servicio de recogida en el propio local o bien de servicio a domicilio.

Lo importante es poder satisfacer las necesidades culinarias de un cliente exigente, sibarita y sobre todo, con poco tiempo, pero que quiere seguir disfrutando de sabores y texturas diferentes a las que está acostumbrado habitualmente.